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jueves, 25 de agosto de 2022

La batalla en verso: los poetas mileniales frente a lo comercial, lo digital y lo viral

 

La batalla en verso: los poetas mileniales frente a lo comercial, lo digital y lo viral

La antología ‘Millennials: nueve poetas’, de Alba Editorial, pone bajo la lupa a una nueva generación en España. Cada vez se vende más poesía, ¿pero cuánto tiene que ver en ello la “poesía de Instagram” y cómo es recibida entre los autores y lectores más tradicionalistas?







¿Escriben distinto los nativos digitales? ¿Supone Internet un cambio en el contenido y la forma de los poemas, y no solo en su distribución? En La lira de las masas (Páginas de Espuma, 2019), Martín Rodríguez-Gaona defiende que, puesto que el público virtual no atiende a los viejos circuitos (editoriales de prestigio, Academia o poetas veteranos), la red habría dado lugar a lo que él llama “poesía pop tardoadolescente”, una escritura nueva que busca el entretenimiento y la identificación de sus lectores, pero que no se relaciona con la tradición (tampoco mediante la ruptura, así que no podría resultar realmente original). Millennials: Nueve poetas, la reciente antología de Gonzalo Torné para Alba Editorial, viene a desmentirlo. Según el antólogo, “la red acelera los primeros pasos del poeta, pero no impone ninguna marca en su escritura”.

Luna Miguel, una de las seleccionadas, lo explica así: “La influencia del mundo digital en la poesía contemporánea (la que leo publicada en papel y la que encuentro en Twitter o Instagram) no deja de ser anecdótica. Más temática que formal. Hace diez años había quien podía escandalizarse de que en un poema apareciera la palabra WhatsApp, igual que imagino a la peña conservadora extrañándose cuando se empezó a mencionar la televisión en la literatura”. “Lo que se ha transformado”, indica Laia López Manrique, poeta, coordinadora de Revista Kokoro y docente, “es la imagen de los y las poetas, mediada por las demandas de lo virtual y de lo inmediato. ¿Pero eso altera el modo en que se fragua cualquier escritura? Para mí, desde luego, no.”



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En general, Internet habría modificado los hábitos de los lectores y también su manera de acceder a la poesía, aunque no la naturaleza de esta. Pero existen algunas excepciones: poetas como Juan de Beatriz, flamante Premio Emilio Prados por Cantar qué, que han aprovechado los avances tecnológicos y mediáticos y la proliferación de mundos virtuales para elaborar su poética. En sus palabras: “Si la red es una metáfora de la totalidad de lo real, el libro de tecnopoesía constituirá un ancho espacio, donde todo tenga cabida”. Además, Juan tiene una interesante teoría sobre el acercamiento de los jóvenes a la escritura poética que podría explicar su proliferación: “El joven actual genera una cantidad de textos sin precedentes, al margen de su calidad, rigor o función. Esta ingente cantidad de texting facilita un trasvase intuitivo e inmediato entre la escritura digital (cotidiana y funcional) y la escritura literaria. El pie de foto en Instagram, esa respuesta algo más meditada de WhatsApp o la reflexión apuntada a la carrera en las notas del móvil se convierten hoy, de modo muy natural, en el germen de un poema”.

Si la discusión sobre si existe o no una escritura específicamente milenial ya es, en según qué lugares, tensa; en estos mismos rincones de Facebook y de Twitter los ánimos terminan de encenderse cuando se toca el fenómeno de los superventas. Durante muchos años la broma había funcionado, porque, seguramente, se acercaba a la realidad (”¡en España hay más poetas que lectores de poesía!”); pero hoy existen libros de poemas que se exhiben en los escaparates de las librerías y que despachan miles de ejemplares. Según datos del Ministerio de Cultura, en 2019 (último año que recoge el Análisis sectorial del libro 2020) se editaron un 16,7% más de libros de poesía que el año anterior. En la última década, prácticamente cada año ha marcado un récord. La poesía llega cada año a más lectores y cada vez viaja más deprisa, y esta aceleración no podría entenderse sin Internet y las posibilidades que ofrece para que circulen los textos.

Muchos de sus autores (Defreds, Marwan, Irene X) cuentan con decenas o cientos de miles de seguidores en Instagram. Una de las editoriales que más superventas acumula en su catálogo es Espasa y una de sus editoras, Viviana Paletta, justifica así su éxito: “Considero que la repercusión masiva de ciertas publicaciones tiene que ver con la afectividad y con la sentimentalidad a flor de piel, plasmada de una forma accesible”. De manera más técnica, Juan de Beatriz desmenuza estos superventas: “Una de las singularidades del best seller es la autofagia referencial, el adanismo literario y la desconexión parcial con una determinada tradición estética. El manido yo lírico ahora, ha devenido en un yo hipertrofiado, autocomplaciente y naíf”. No obstante, no considera que este sea un fenómeno negativo: “En su día, la deglución mercantilista del género despertó ampollas en el mundillo poético, porque se trata de un ámbito muy rígido. No es mala cosa que el mercado editorial haya encontrado una bolsa de oxígeno”.

También en términos de mercado, Luna Miguel, con una larga experiencia dentro del mundo editorial, se muestra favorable y desarrolla: “Como en todos los géneros, en la poesía hay producciones más comerciales, más asequibles, más virales. Esto en narrativa lo entendemos muy bien, ¿por qué no en poesía? Decía Claudio López Lamadrid, mi maestro, que de los 10 autores que publicaba solo 1 o 2 le eran rentables, pero lo suficiente como para poder editar y promover la literatura de los otros 8. En parte, como escritores de nicho, debemos estar agradecidos a la viralidad de otras compañeras”.

Otro de los puntos más debatidos es el de si existe una transferencia de público que empiece consumiendo a los llamados “poetas de Instagram” y termine por acercarse a propuestas más exigentes. “Yo misma lo he vivido”, prosigue Luna. “Hay lectoras de Elvira Sastre o Irene X que han llegado a mí después de leerlas. Y quiero pensar que después de haber llegado a mí habrán podido acceder a Berta García Faet o a Elizabeth Duval”. Sin embargo, Laia López Manrique, en permanente contacto con sus alumnos, no es optimista a ese respecto: “Puede que haya una transferencia azarosa en algunos casos, pero no tengo ninguna confianza en que eso suceda como regla general. La literatura en la enseñanza secundaria, al menos en la escuela pública, se enseña poco y mal. No disponemos de tiempo ni de recursos suficientes para desarrollar un diálogo complejo al respecto. En ese contexto, la poesía es una hormiga que se ve lateralmente afectada, sí, pero no deja de ser un grano de arena más en un desierto”.

Hablar de poesía es también hablar de precariedad y de unas instituciones anticuadas, conservadoras y parciales. Por eso a Luna le molesta que todas las controversias ocurran del lado de los autores “y no sobre los nefastos sistemas de premios públicos, ni sobre la tensión entre las editoriales independientes y las grandes, ni tampoco sobre el peso de la academia sobre los que están empezando a publicar”. Laia señala que en el ámbito poético “los escritores, son quienes se ven obligados a hacer el trabajo de puente entre su propia obra y la visibilidad de la misma”. Algo cansado que nunca se menciona, y que ocurre porque “las instituciones privilegian unas pocas propuestas”. Con todo, editoriales valientes como La uÑa RoTa, Ultramarinos, Letraversal, Cántico o La Bella Varsovia (que acaba de incorporarse a Anagrama) se han consolidado como alternativa al “agotado paradigma editorial clásico” que “no huele ni de lejos las nuevas derivas estéticas de la poesía joven española”, en palabras de Juan.

Pero el mundo de la poesía también sale de sí mismo y se asoma a la realidad sobre (y desde) la que escribe. Siempre se podrán encontrar dos vetas: la de algunos poetas dedicados a revelar la oscuridad de las cosas mediante intuiciones, hallazgos y figuraciones existenciales y la de otros más atentos a su entorno, decididos a intervenir social o políticamente. Se podría decir que las poetas de este último grupo han alcanzado notables éxitos en los últimos tiempos, anticipando la centralidad del feminismo, practicándolo durante su actividad poética e incorporándolo a su discurso. Viviana expone: “La poesía es movilizadora, individual y socialmente. La verdadera poesía siempre ha cuestionado el estado de las cosas, los valores dominantes en cada tiempo. Y fue así en el feminismo, en el que tantas poetas se adelantaron a una lucha que hoy interpela a todos; y lo veo ahora en la ecopoesía o la escritura migrante: movimientos poéticos que llevan a un nuevo saber y al compromiso en muchos casos”.

El del feminismo es el caso paradigmático, el mejor ejemplo de cómo la poesía contemporánea puede alcanzar la conciencia de sus lectores. Luna confirma que la poesía permite intervenir en el debate público (además de generar debates íntimos), y de paso, para terminar, ofrece unas cuantas referencias: “Estoy convencida de que la poesía permite llegar a esos lugares. Al menos en la cuestión feminista, confío en los despertares que hayan podido causar Audre Lorde, Adirenne Rich, Forough Farrojzad, Anne Carson, Koleka Putuma o María Salgado”.


El País, ICON, 13.marzo.2022

La poesía de internet y sus guiños

 

La poesía de internet y sus guiños

3. Agosto.2022





Lo que hasta el día de hoy podemos conocer como ciberpoesía, o poesía creada y difundida a partir de los recursos que nos proporcionan las nuevas tecnologías, puede encontrar sus más importantes antecedentes con personajes de la talla del gran Guillaume Apollinaire, quien tomaba como inspiración el agua de lluvia; pero también hay una fuerte influencia de los llamados poetas concretistas, un movimiento de vanguardia europeo nacido en la década de los 50 y que tenía como principales características el uso de efectos gráficos, en donde la poesía se acercaba al lenguaje del diseño. Sin embargo, fue justamente el poeta y crítico literario francés más importante del siglo XIX, Mallarmé, quien utilizó recursos impregnados de “tecnología” para hacer del lenguaje un novedoso producto cultural, visual, gráfico y sonoro.
 
Hoy en día la ciberpoesía, o también llamada poesía electrónica, se caracteriza por el empleo de diversos recursos tecnológicos que van desde el hipertexto, la animación bi o tridimensional, hasta las más avanzadas interfaces de realidad virtual.
 
Evidentemente con el nacimiento de la ciberpoesía, surgieron varios personajes pertenecientes a generaciones nacidas entre 1980 y 1990; ciberpoetas de diferentes mundos y rangos cualitativos, pero en general muy conscientes de cómo la democratización y acceso indiscriminado a la red implica un medio para exponerse ante el mundo, así, tal cual y sin filtros.
 
En palabras de Rafael Morales Barba, filólogo experto y docente de la Universidad Autónoma de Madrid, la llegada de estas nuevas generaciones ha significado un aluvión de poemas de crisis, pulsiones afectivas o malestar inmediato, y del que los prosumidores (productores y consumidores) se alimentan día con día.Lo que queda muy claro, es que el prestigio de la poesía proviene del papel, aunque también hay que tener claro que el medio no hace al poema.
 
Hoy se pueden leer y escuchar a algunos de los íconos de esta nueva corriente, los influyentes Marwan, Luna Miguel o Elvira Sastre, por citar solo a algunos de los representantes del paisaje youtuber y otras redes sociales, quienes además de tener un inusual número de libros publicados en editoriales tanto importantes como independientes, forman parte de comunidades literarias cibernéticas siendo miembros de una red donde tejen sus versos miles de escritores más. Y justo ahí es donde podríamos encontrar los puntos negativos de la ciberpoesía, pues la saturación y la indiscriminación ayudan tanto a dejarse ver, como a mimetizarse y perderse entre tantos nombres y calidades dispares, porque aquí no hay antologías, como en el papel.
 
Es importante hablar de calidades, sin duda, y habrá que puntualizar que hay material de buena manufactura, teniendo en cuenta que los textos son publicados sin ningún filtro literario; sobran, por supuesto, los que son carentes de recursos o herramientas retóricas, y donde abunda  la autorrepresentación y temas tocados apenas en la superficie; estos conviven junto con otros que han llegado a la edición impresa (sin que esto implique necesariamente un salto cualitativo), como es el caso del español hijo de palestinos Marwan, quien además de cantar sus versos, tiene ya publicados y bien ubicados en las mesas de las librerías de los más vendidos, cinco manuscritos de poesía que han logrado enganchar a un sector de nuevos lectores que cada vez se van metiendo más al mundo de esta otra poesía y los puntos positivos que pueda traer.
 
Estas comunidades líricas, abiertas, múltiples y llenas de matices se caracterizan también por su participación en revistas digitales y talleres, webs y blogs como la Revista Kokoro, Voz Vértebra, la Antología de Poesía Futura o el seminario Euraca, cuyos editores están luchando por crear una nueva identidad generacional de cibernautas capaces de exigir ciberpoesía, en sus palabras, de calidad. 





martes, 19 de julio de 2016

La poesía se alía con la Red


La línea de los poemas claros, directos y precisos parece conquistar a una nueva generación de lectores. 

El ciberespacio ha contribuido a su propagación.


Alberto Manzano (izquierda), Marina Oroza y Javier Corcobado, antes de la lectura de poemas en la Feria del Libro. 



Hay una distancia imaginaria entre prosa y poesía que hoy parece más corta. Casi de repente, los poetas venden miles de ejemplares y sus lectores forman colas en la Feria del Libro de Madrid. Algo pasa en la poesía. Pasa que tienen que pasar todavía más cosas, según Manuel Vilas (1962), que acaba de reunir su obra poética desde 1980 y el pasado domingo llegó desatado al Retiro. “Los poetas tienen que dejar su pedestal absurdo” y contar el mundo como lo haría un periodista o un novelista, con un lenguaje “contundente, claro, preciso y literario a la vez”. Algunos han empezado a hacerlo, y el resultado es que “la poesía vuelve a las librerías y se venden miles y miles de ejemplares”. Se remite a Octavio Paz: “La poesía ha de salir de las catacumbas”.
Karmelo Iribarren (1959), cuyos versos vertiginosos caben en unas pocas letras, salió, y en plena Feria volvió a extrañarse “de la variedad de gente que me lee: jóvenes, viejos, trabajadores, catedráticos. Hasta algún crítico literario”. La poesía, “por más que les pese a algunos, no es un coto cerrado para amiguetes; es un lugar de encuentro”. En ese espacio inesperado ha sucedido lo impensable: que este género ha inventado lectores que no existían. De repente, son miles, y jóvenes. “Algo se ha removido, y me parece digno de mención, y quizá de estudio”, dice Jesús Munárriz, editor de Hiperión, cuya caseta se visita en la Feria como si fuese un templo.
Elvira Sastre, Diego Ojeda, Escandar Algeet, Victoria Ash, Marwan, Irene X o Defreds son nombres, en algunos casos vinculados a la canción, que llevan más de dos años transformando el modo de comprar poesía. Loreto Sesma (Zaragoza, 1996) llegará este fin de semana a la Feria para firmar 317 kilómetros y dos salidas de emergencia, con el que ha vendido más de doce mil ejemplares. De un modo distraído, distintos movimientos habían estado ocupando las calles, hasta que “el murmullo acabó convirtiéndose en un fenómeno gracias a los blogs,las redes sociales o, como en mi caso, YouTube”, señala. “La poesía ya no es lo que era, aunque bueno, en realidad nada lo es”, añade. De hecho, Vilas admite que a él lo ha influenciado más Lou Reed que Juan Ramón Jiménez. “Estamos ya en un territorio fronterizo”, en el que importa “ganar lectores para la poesía”. Y al fin está pasando.
El fenómeno asombra a los más incólumes. “Nunca, nunca, ni con Ángel González, ni con Miguel Hernández, ni con Gil de Biedma, ni con Machado, se acercó tanta gente a la poesía como ahora”, afirma Chus Visor, que editó su primer libro de poemas en 1968. En su catálogo también hay mucha cultura popular, como Bob Dylan, Leonard Cohen, Violeta Parra o Joaquín Sabina. Pero esto es diferente. “Me pregunto si estos jóvenes que compran tanta poesía seguirán leyendo dentro de cinco años, y si darán el salto a autores más exigentes”. Elena Medel (1985), una de las poetas más exquisitas de su generación e impulsora de la editorial La Bella Varsovia, admite que “en un principio creí que los lectores de una escritura se interesarían por la otra, pero cada vez me parece más evidente que no ocurrirá así, y que ambas discurren en paralelo”.
Munárriz aviva cierta esperanza en los lectores jóvenes. Cuando aparecen, siempre es posible que, en su entusiasmo, “un día descubran que existen Rilke, Rimbaud o Hölderlin”, y que la poesía, cuando es buena, lo será sin importar los siglos que pasen; es buena para siempre.
Luis Alberto de Cuenca (1950), Premio Nacional de Poesía en 2015 por Cuaderno de vacaciones y una de las voces más reivindicadas por los nuevos creadores, enfatiza que “la poesía es una manera de vivir la historia”, que no puede soslayar que la realidad es tecnológica. Internet y las redes se han vuelto herramientas para incidir en el entorno. Paradójicamente, los jóvenes autores no son sociales, sino intimistas. “Su poesía es neorromántica, fácil, cercana, hermosa, con una sensibilidad a flor de piel”. Su impacto, sea como fuere, cree que beneficia a la poesía en general. Elena Medel juzga que esta escritura clara y directa, quizá “más anclada en la música que en la literatura”, no está sirviendo para dar mayor visibilidad a la poesía más canónica. Salvo algún nombre con una trayectoria prolongada, aquélla “sobrevive como puede en las librerías más fieles”.
En tal escenario, la Feria del Libro llega como un milagro puntual. Con tantas librerías sin apenas sección de poesía, “aquí podemos mostrar todos nuestros títulos”, indica Chus Visor. De hecho, sólo en la Feria pasa algo tan fascinante, dice Munárriz, como que el primer día “se presenten algunos lectores y soliciten nuestro catálogo, que seguimos editando, y a la vuelta de unas jornadas regresen con los títulos que quieren subrayados”.



“LA INTENSIDAD TIENE QUE VER CON LA JUVENTUD”


Marcus Versus (1978), editor de los sellos Harpo y Ya lo dijo Casimiro Parker, asume que la poesía "se ha fortalecido con elementos musicales y teatrales, al más puro estilo juglar, pero su esencia se mueve por vertientes sólidas que evolucionan muy despacito". En el fondo, "espero de la poesía que no se utilice como arte puramente estético, sino para el mundo y las personas". Abelardo Linares, al frente de Renacimiento, incide en que los calendarios no miden adecuadamente el tiempo de la poesía: la llegada de "una nueva época" siempre se conoce "con retraso". Aunque la poesía nace de una “intensidad que tiene que ver con la juventud”.


Artículo original:
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/06/09/actualidad/1465495221_846563.html



lunes, 27 de junio de 2016




La nueva poesía se escribe en la red


Sin prisa pero si pausa,jóvenes poetas se van creando su propio espacio y cada vez tienen más seguidores en las redes sociales

ARTÍCULO DE LA VANGUARDIA:  16 de Junio de 2016
http://www.lavanguardia.com/gente/20160618/402586006802/poetas-internet.html





En la época de los influencers y los youtubers no todo son vídeos o imágenes sobre videojuegos o moda en la red. Sin prisa pero si pausa,jóvenes poetas se van creando su propio espacio y cada vez tienen más seguidores en las redes sociales. Sin ir más lejos, a la poeta zaragozana Loreto Sesma se le quedaría pequeño el Camp Nou si quisiera reunir a todos sus seguidores en YouTube. Lo mismo les pasaría a sus compañeros Elvira Sastre, Sergio Carrión y Sara Bueno si juntaran a sus seguidores en las redes sociales más famosas. Internet ha permitido que se vayan creando pequeñas legiones de lectores en una época en la que se habla cada vez más de lo poco que leen nuestros jóvenes. Todos ellos coinciden en algo: internet puede ser un arma de doble filo, pero ayuda a fomentar la lectura entre las generaciones venideras. Elvira Sastre, que pertenece a una gran estirpe de ­maestros, afirma: “La gente ha descubierto una poesía nueva contemporánea que se entiende y es sencilla. Esto ha abierto la puerta a muchísima gente joven que es la que usa internet en su mayoría y ha potenciado la lec­tura”. Puede ser que el problema no sea de los profesores, sino de un sistema que no se preocupa de lo que interesa a los jóvenes ­lectores.
Pero vayamos a lo que nos atañe. Los mencionados cuatro poetas no llegan entre todos ni al centenario en cuanto a edad se refiere, pero ya han publicado como mínimo un libro. Además, se mueven como pez en el agua entre los puestos de las ferias de libros. Las redes sociales han tenido una importancia capital es su éxito; los editores han dejado de ser cazatalentos para permitir que las redes hagan su trabajo. Sin ellas, esta revolución no hubiera sido posible. Lo cuenta así el escritor valenciano Sergio Carrión: “Las redes sociales han sido el comienzo de una revolución poética. Hace seis o siete años esto era impensable, existían los blogs, pero no tenían tanto alcance como ahora Twitter, Facebook o YouTube”.
Esta es una oportunidad que les ha dado internet, pero también supone una gran responsabilidad por la cantidad de seguidores que día tras días suman y porque algunos de estos fans les toman como ejemplo vital. Esta circunstancia puede llegar a pesar sobre las espaldas de estos profesionales de la escritura pero inexpertos en la vida. La más joven de ellos, Loreto Sesma, describe esa responsabilidad de manera muy paradójica: “Soy un ejemplo a seguir, yo, que todavía estoy aprendiendo a lidiar con la vida, tengo 19 años y me queda todavía muchísima vida por delante. Da miedo que la gente te tome como un referente cuando ni siquiera tú sabes por dónde te da el aire”. Sus palabras desprenden una mezcla de inocencia y dulzura propias de alguien que está viviendo un sueño y no quiere despertar de él.
Uno de los aspectos más llamativos de este negocio es la cantidad de seguidores que les son fieles. Pero para estos autores lo más importante es que, después de media vida escribiendo (son jóvenes pero empezaron siendo niños), han encontrado alguien que les comprende, y se produce una sintonía entre autores y lectores que posiblemente nunca antes se había dado. Antes, si tenías suerte, podías intercambiar unas palabras con tu autor favorito en una firma de libros, pero a través de las redes están en contacto continuo con sus lectores y obtienen un feedback inmediato con el lector. Algo que para otros sería la peor de las pesadillas, ellos lo gestionan con naturalidad, exponen su vida en sus versos, pero se saben poseedores de una capacidad de transmitir sentimientos que hará que sus lectores se sientan plenamente identificados con lo que leen. “Al publicar algo te despojas de una parte de ti y la compartes con el resto, y el resto no lo relaciona directamente con mi persona, sino que se identifica con ello y lo hacen suyo, como si les hubiera pasado a ellos”. Sara Bueno comenta este sentimiento con la emoción de haber vivido recientemente su primer fin de semana de firmas en la feria del libro de Madrid.
Cada vez son más los que optan por conectarse a su canal de YouTube favorito para matar el tiempo libre en lugar de tirarse frente al televisor a ver lo primero que les echen. Los consumidores de contenidos tienen más alternativas de ocio y la poesía se ha creado su propio espacio. Más de 100.000 me gustaen Facebook, Instagram o YouTube son algunas de las cifras que manejan estos jóvenes autores, y lejos de asustarse han creado un movimiento literario propio de los grandes autores. Se saben lejos de Benedetti, Neruda o Bécquer, pero trabajan cada día con ilusión para seguir la estela de sus referentes.

En definitiva, estos poetas todavía no tienen la repercusión del Rubius o Auronplay (dos famosos youtubers españoles) pero están plantando la semilla de la lectura y la cultura en muchos adolescentes. Si los escuchan pueden llegar a pensar que sólo son cursiladas con buena música de fondo, pero si tienen la paciencia de seguir navegando entre sus voces llegará ese momento en el que se sentirán plenamente ­identificados con alguno de sus textos y vivirán por unos segundos esa mística que les hará creer que eso que escuchan forma parte de su vida.

jueves, 27 de marzo de 2014





LA BLOGOSFERA Y LOS POETAS - (2)


ISABEL BONO

- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?


no cuelgo poemas
en mis blogs
soy muy cuca, me los guardo para mí
pero sí leo poemas en blogs de otras personas

sin duda uno lee en un sillón para disfrutar
y en un blog para informarse

antes, si alguien te decía que tal poeta estaba bien
ibas a la librería y te leías de pie
unas páginas de alguno de sus libros
y si esas páginas te gustaban, te comprabas el libro

ahora no hace falta
ahora tecleas su nombre, te salen unos cuantos poemas
los lees en pantalla
y si te gusta es cuando bajas a la librería

no sé si los demás escriben directamente en el blog,
yo no

yo sigo los pasos que seguía antes:
escribo en word, guardo el documento
y después lo subo

sí es verdad que le exijo menos a los textos del blog
que a un texto que crea que se va a publicar en papel

en el blog tengo la sensación de que es un texto de prueba

por ejemplo, si subo hoy un texto
y dentro de una semana vuelvo a leerlo y creo que puede mejorarse
lo cambio

también pienso que publicar en blog es algo efímero
que quien lo lee le va a prestar la atención mínima
que no va a releerlo como lo releería al tenerlo en papel


 MARIO CRESPO

- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?


Si es un post pequeño, un poema, lo escribo en el blog. Si es muy largo en Word. Lo que sí me parece una cambio positivo es el hecho de que esos poemas puedan llegar a todo el mundo sin distribuidores ni editores.



 JOSÉ ANGEL CILLERUELO

- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?


Es difícil responder a esta cuestión tal como está planteada. Junto a la pregunta conceptual sitúas siempre una concreción reductora o regresiva. Dices «leer poesía en blogs» e inmediatamente reduces esa experiencia a la comparación con la consulta del periódico. Dices «escribir poesía en blogs»  e inmediatamente retrocedes a los parámetros conocidos de la escritura naif —«tipo Querido Diario»—. La dificultad de responder a esta cuestión, sin embargo, no surge de que la hayas planteado así, sino de la constatación de que las cuestiones relativas a los nuevos hábitos literarios se plantean de la misma manera por una gran parte de quienes los utiliza. El nuevo concepto tecnológico se concreta con los hábitos conocidos, muchas veces regenerando los más rancios y enterrados. El uso del blog es un ejemplo: claro que hay cientos de blogs que representan la escritura naif del Querido Diario. Si la perspectiva que asumimos al pensar los blogs es meramente sociológica, este dato será fundamental en nuestro análisis. Son la mayoría. Ahora bien, si pensamos los blogs desde una perspectiva literaria, es más, puramente poética, estas reducciones y regresiones no tendrán sentido alguno. Encontrar el sentido será una tarea un poco más ardua.
    La experiencia de escritura en el blog, al igual que su resultado, será una creación artística o no será nada (es decir, el blog quedará relegado como mero medio de autoedición). Y como tal experiencia y creación creo que es pronto para comprenderla. Es más, es pronto para saber si realmente existe como tal. Desde un punto de vista personal, puedo decir sólo que mi empeño desde el principio se ha volcado en la necesidad de crear una experiencia de escritura diferente para el blog. Como he escrito títulos de poesía, de novela, algunos ensayos e incluso obras de teatro que después he convertido en narración, puedo constatar de momento que he conseguido generar modos y hábitos de escritura en mi blog que no había utilizado nunca en los géneros de la tradición literaria. Soy consciente de que nada de esto significa nada en relación a su valor literario. Ahora bien, en el caso en el que el blog de algún autor consiga un valor poético importante —con independencia real de la tradición libresca—, estos modos y hábitos cobrarán inmediata trascendencia.
    En relación a la lectura, la cuestión se plantea en términos parecidos. El concepto «lectura» se concreta en hábitos materiales y no en ámbitos de comprensión. Como los hábitos materiales existen (la butaca versus la pantalla), cabe decir algo en este sentido: aún no están constituidos del todo. Las nuevas invenciones que se avecinan con el uso del grafito lograrán recuperar todos los hábitos que existen relacionados con el libro (manejabilidad, transportabilidad…). No es esta la cuestión. El problema de la lectura está en lo que se lee. Así como nuestros ojos no consiguen ver lo que no está programado que se vea, tampoco nuestra mente es capaz de leer lo que no está programado que lea. Recuerdo una crítica contemporánea de Fernando Pessoa calificándolo de poeta muy oscuro y difícil, términos que hoy resultan chocantes. La comprensión de lo que se lee a través de las pantallas es un asunto esencial. También en este aspecto a uno le guía la intuición. El lector de un libro lee al mismo tiempo un libro —una estructura y las intenciones y significados que alberga—, una propuesta artística —una relación con su contexto— y un poema. De hecho, el comentario de un libro suele implicar los tres niveles de una manera simultánea. El lector de un blog —o cualquier otro sistema informático— da la impresión de que sólo lee lo que aparece en la pantalla: el poema. Cuanto el autor haya pensado sobre la estructura en la que actúa este poema y sobre la propuesta artística que vehicula al lector le pasa completamente desapercibido. La lectura, en los medios informáticos, se fragmenta. O mejor, se cumple y agota sólo en el fragmento. Ese fragmento que se lee tampoco tiene valor como recurso poético —como fragmentación de un discurso—: su condición escindida es su estado natural en la red, es decir, una obviedad. La cuestión, a mi modo de ver, tiene cierta importancia. La fragmentación del discurso, como arma contra el discurso, es una de las características que vertebran la modernidad. Los medios informáticos la convierten ahora en el sistema del discurso. El discurso es, en Internet, un mosaico. Lo que había sido valor de ruptura e innovación se ha convertido en una convención. De hecho, en la única manera de elaboración discursiva dentro de los medios electrónicos. ¿Cómo afecta esta cuestión a la lectura? De momento de dos maneras: si por una parte anula toda la fuerza literaria de la fragmentación —ahora es lo obvio—, por otra oculta y enmascara cualquier esfuerzo por la creación de un discurso de recomposición de la fragmentación. Es decir, afecta de lleno al corazón de los textos de Internet.
    Esto tal vez podría mostrarlo con un ejemplo: una parte de los textos publicados durante años en mi blog fueron ordenados y organizados en un libro que apareció en 2009. Las respuestas que me llegaron fueron sorprendentes por su unanimidad. Lectores habituales del blog, que me habían comentado muchas de las entradas, se sorprendieron al leer el libro: pensaban que se trataba de textos nuevos, que no estaban en el blog. Les chocó saber que todos ellos se habían publicado antes. Y es que el libro les había sugerido tantas cosas que no habían visto ante la pantalla que les daba la impresión de que no habían leído nunca esos textos. La lectura en libro —avalada por siglos de tradición— es todavía inmensamente más rica que la lectura informática. El libro tiene la comprensión de un viejo sabio; la pantalla ofrece la comprensión de un niño de parvulario.
    La pobreza de la lectura en Internet se enmascara con el contador de visitas. La cantidad es el espejismo al que se mira para no ver la precariedad de la comprensión —precariedad esencial y precariedad circunstancial, juntas o separadas— con que se cumplen los actos de lectura por pantalla.


 

SONIA FIDES 


- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?



Escribir poesía es siempre igual lo único que cambia es el soporte.





DAVID GONZÁLEZ
- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?



Bueno, estoy de acuerdo contigo en que leer poesía en blogs es más como “actualizarte”. Sobre lo de escribirla la verdad, no sé, cada maestrillo tiene su librillo. En lo que a mí respecta, sigo escribiendo los poemas a mano y si subo alguno a mi blog antes de su edición en papel o digital, suelo subir una versión que probablemente sufrirá cambios cuando finalmente se edite en libro; pero eso me permite observar las reacciones de los lectores. Lo que sí subo directamente a mi blog, sin corregir, son mis experiencias tipo “Querido Diario” o mis reflexiones. De momento, la escritura poética en blogs no difiere demasiado, todavía, de la “tradicional”, pues el trabajo de corrección de un poema sigue siendo indispensable, a mi juicio, en el resultado final de ese poema.



MANUEL DEL BARRIO


- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?


 Escribo en Word. Puedo escribir un poema en una hora o en un mes. Cuando creo que es digno, lo subo, si no me satisface, pero creo que está terminado, a veces, tb lo subo, porque me gusta ver si la opinión de la gente es buena. Generalmente, si hay comentarios, la opinión no es mala. Si no hay coments, es que no gusta. Por mi parte casi no leo poesía en la red, porque casi nadie se lo toma en serio y no conozco a casi nadie que me guste como escribe y tampoco investigo mucho. Me gustan muchas de las cosas que escribe Bono, pero las mejores no las he leído en sus blogs... tramposa. Para mí la escritura poética tradicional no existe como tal. Ahora escribimos con ordenador, antes con máquina de escribir, antes a boli, pluma, etc. El hecho de colgarlo o no colgarlo en un blog, para mí, no le quita "tradición". Una cosa sí me pasa a mí (no es común a todo el que escribe), y es que escribir en ordenador me permite escribir de una manera muy diferente a como escribiría si no existiera.






ANA PÉREZ CAÑAMARES



- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?

 

En mi caso, yo no he escrito poesía específicamente para el blog. Yo escribo. A veces guardo los poemas para un poemario, en otras ocasiones, cuelgo algo específico en el blog, porque me interesa (por ejemplo, colgué un poema inédito en papel el día de la huelga general, un poema que venía al caso y que se llama Capitalismo.) Yo sólo publico un poema, ya sea en papel o en el blog, cuando lo doy por definitivo. Escribo en apuntes, lo paso a limpio en Word, y de ahí pasará al blog, al libro o a ambos… No hago distinciones, salvo que, quizá, por mi cuenta, publico más en papel. Luego hay otra gente que copia mis poemas y se dedica a colgarlos en sus blogs, lo cual me parece maravilloso, y muy generoso por su parte.



Por eso, pienso que los blogs de poesía pueden dividirse según sus intereses, aunque hay algunos que los cumplen todos: los hay que se centran en la parte, digamos, pública, colgando convocatorias; otros que son un diario de lecturas; otros que dan información de todo tipo, otros en los que se publica poesía escrita específicamente para el blog; otros que recogen poemas de obra ya impresa… y algunos que lo mezclan todo.



JOAQUIN PIQUERAS GARCÍA

- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?


Depende de cada escritor. Hay muchos que escriben directamente, sin corregir, espontáneamente, en sus bitácoras. Alguna vez también lo hago yo, pero, por lo general, suelo escribir previamente en papel o en word, y luego lo escribo en el blog, en este sentido mi escritura no difiere mucho de la "tradicional".

 
 JORGE SÁNCHEZ



- Leer poesía en Blogs es algo nuevo, se aleja de la experiencia libro-butaca.... es...más  como "actualizarte", consultar el periódico del día.... pero, ¿escribirla, es también algo así? Se escribe en apuntes y se pasa a limpio, o directamente al Blog y sin corregir, una experiencia tipo Querido Diario...? ¿Difiere de la escritura poética, digamos, "tradicional"?



- Por lo que hace a la segunda pregunta. En cierto sentido tienes razón: la Blogosfera es una especie de revista poética actual, un muestrario de lo que se cuece en ciertas tendencias y grupos (no en todos porque los hay, repito, que no necesitan de ella -o creen no necesitarla-). En mi caso, primeramente el Blog era, como te he dicho, una plataforma para publicitar inéditos o textos ya escritos y luego pasó a ser un taller al aire libre y el proceso de producción literaria es, ahora, distinto. Escribo un poema o un texto directamente sobre la pantalla, en el Blog y cuando lo he concluido y lo dejo allí. Al cabo de unas semanas hago una primera relectura, lo pulo, lo copio a mi propio ordenador a alguno de los proyectos en los que puede tener cabida y cuando he recopilado los materiales para componer un libro los textos escritos en el Blog los reescribo de nuevo en función de su lugar en el contexto del libro.




Con todo mi sentido agradecimiento por su tiempo  - sorry for my lapsus-   y sus pensamientos a los autores: Isabel Bono, Mario Crespo, José Angel Cilleruelo, Sonia Fides, David González, Manuel del Barrio, Ana Pérez Cañamares, Cristina Morano, Joaquin Piqueras garcía, Jorge Sánchez

domingo, 23 de marzo de 2014



LA BLOGOSFERA Y LOS POETAS - (1)

Reemprendo la búsqueda, tras este paréntesis guadianiano.... y plasmo las respuestas que obtuve en mis indagaciones blogueras:


ISABEL BONO

-¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se
desarrolla, cambian las motivaciones...?


supongo que al principio mueve la curiosidad
sobre todo el ver lo que uno escribe en otro formato

yo, que soy un poquito maniática
cuando escribo algo suelo enviármelo (a mí misma)
por mail
para verlo de otro modo, con distancia
con otro cuerpo de letra
si un formato de word

y es así cómo veo los fallos, digamos

colgarlo en un blog es algo parecido
soy capaz de leerlo como si no fuera mío

después sucede que hay gente que te lee
y que se hace seguidor
(ya parece en esos cuadraditos de colores
a la derecha)

entonces, yo al menos, entro en una especie de
¿estado de responsabilidad?
y aunque me apetezca seguir colgando cosas
también me influye el no dejar a esos seguidores colgados

hay días en que no me apetece subir nada
o que pienso que mejor sería dejar los blogs morir,
pero pienso en los seguidores
y sigo subiendo entradas cada día

con el tiempo se convierte quizá en una obligación autoimpuesta
pero una obligación agradable, digamos

a veces pienso si llegará el día en que no quiera subir más entradas

y no, no me imagino cuándo pensaré de verdad que es el momento

supongo que a los que no se imponen una entrada al día
les es más llevadero

esos blogs de entradas esporádicas son más llevaderos
el mío de las hojassecasmojadas
me lo impuse desde el primer día
como diario

no llega a agobio, pero a veces sí que he pensado en dejarlo




MARIO CRESPO

- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

Mi blog es bastante anárquico. La poesía es sólo una parte o género más. No puedo responderte a esta pregunta.



JOSE ANGEL CILLERUELO


 - ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

Por una parte cabría pensar que cuanto se escribe desde la lírica nada tiene que ver con el soporte que lo da a conocer. Por otra, la historia literaria y la experiencia permiten intuir que tal vez la relación entre escritura, soporte y difusión no sea tan simple e inocente. Es cierto que los hábitos de edición de los poetas se han mantenido con relativa estabilidad durante los dos últimos siglos, y esta circunstancia deja inadvertido, por obvio,  el protagonismo que el objetivo final del proceso —un libro, una editorial, un premio— haya tenido en la ideación del manuscrito. De hecho, aunque resulte chocante que la gran mayoría de títulos que se escriben coincidan con la extensión convencional de las ediciones de poesía, a nadie parece preocuparle.
La aparición de nuevas formas de edición propiciadas por la revolución electrónica ha despertado la preocupación perdida por el soporte y su difusión, aspectos que incluso han pasado al primer plano del debate. El cambio de perspectiva resulta curioso. Si ante el libro se olvidaba analizar qué protagonismo pudieran haber tenido las aspiraciones de difusión en la escritura; ahora, lo que necesita exégesis es el vehículo —el libro electrónico, el blog, el pdf— y no la obra difundida. Y tal vez haya una razón que lo justifique si lo único que resulta novedoso es el soporte, no la obra.
El desarrollo de los medios electrónicos de edición presenta, a partir de este punto, un doble juego. En primer lugar, el fenómeno se comprende como una alternativa a la difusión impresa para obras escritas en la tradición y las convenciones de su edición en papel. Y solo en segundo lugar, el fenómeno se ve como una oportunidad para innovar hábitos de escritura. En este contexto, una parte importante de las obras difundidas por medios electrónicos nada tienen que ver en su génesis con estos. Cabría aplicar sobre ellos el mismo desinterés por su soporte que si los encontráramos en una librería en lugar de leerlos en un blog.
Hay, sin embargo, escrituras que han nacido dentro de un soporte o una aplicación electrónicos concretos cuya forma de respirar, crecer, evolucionar o incluso desaparecer tienen un interés literario evidente: son obras que no hubieran existido de no haber surgido un determinado medio tecnológico. En estos nuevos géneros poéticos se producen movimientos que resulta difícil pautar por la inexistencia de parámetros y protocolos de análisis. Son comprendidos sólo por la intuición y el gusto personales, puesto que, en general, la crítica y las lecturas convencionales los desconoce y desprecian, y la crítica atenta a la ebullición electrónica anda más obsesionada por descubrir pioneros en esta o aquella técnica que atenta a su desarrollo.
El siguiente párrafo debería concretar qué obras, qué nombres, qué blogs, qué lugares informáticos… Tal vez sea pronto para determinar la dimensión y el calado de este fenómeno —la poesía que nace desde dentro de las aplicaciones electrónicas— y sus posibilidades de sobrevivir literariamente, es decir, dentro de una tradición que ha tenido en el papel su soporte privilegiado durante muchos siglos.



SONIA FIDES

- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

Gratificante, el blog te da lo que te niega un editor casi siempre, la posibilidad de ser leído. Empieza con muchas dudas y poco a poco la generosidad de la gente trae de la mano el reajuste.



DAVID GONZÁLEZ


- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?



A mí me resulta muy enriquecedora, la verdad. Por un lado, me aporta disciplina, pues me gusta actualizarlo unas dos veces al día, lo que hace que lea o relea más libros, sobre todo de poesía, con lo que la poesía está presente en mi vida cada día. Por el otro, al leer cada día los blogs que tengo enlazados al mío, me permite estar al día de lo que se escribe y se publica, así como de numerosas actividades culturales, ya sean presentaciones, recitales, etcétera…

En lo que a mí concierne, un blog siempre empieza de una determinada forma, se desarrolla de otra y por lo general cambian las motivaciones. Los poemas que subo a mi blog, ya sean míos o, como tengo por costumbre, de otros poetas, están condicionados por mi estado de ánimo en el momento de subir tal o cuál poema. Ese estado de ánimo también ha influido en el hecho de que decida cerrar un blog y abrir otro.



MANUEL DEL BARRIO

- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? 
mejor que en un montón de papeles dentro de un cajón
- ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

Empieza abriendo un blog, una especie de diario, por culpa de una depresión, en diciembre de 2005. Se desarrolla hasta el punto de ser como un libro virtual, escribir en el blog es escribir bien o no escribir. El resultado fue una serie de poemas, que luego han formado parte de libros. Uno publicado en 2009, otro, si no pasa nada malo, en 2011, etc. las motivaciones cambian, como cambia la motivación a la hora de escribir. Antes, me importaba mucho que me leyeran y leer los comentarios, interaccionaba mucho. Ahora, sólo me importa escribir mejor, evolucionar hacia algún lado, si leen el blog 2 personas, me vale. Si no me lee nadie, no me vale, escribo para que me lean, si no, no lo subiría al blog. Por cada libro que termino de escribir, destruyo el blog donde se gestó. ya es una especie de tradición. Así, nacieron y murieron EDGAR Y PAULINE y UN OJO IZQUIERO LLAMADO DANILO T. BROWN.


ANA PÉREZ CAÑAMARES

- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

En mi caso, el blog empezó sobre todo como ventana para mostrar mis poemas. No tenía experiencia en el mundo de la poesía, no conocía a ningún editor, sólo había un poeta con quien me tratara (David González)… y quise comprobar si mi poesía tenía sentido, si había lectores para ella ahí fuera. Así que empezó para eso, principalmente. Con el tiempo, a medida que mi poesía encontró un lugar en poemarios impresos, en antologías, en otros blogs, lo que me ha ido interesando sobre todo es hacer del blog un diario de lecturas. Es decir, voy colgando poemas que me han impresionado y que encuentro en los libros que leo, o en otros blogs. Para mí el blog es como tener una sala privada de lectura junto a la que hay otra en la que hay gente con la que me apetece compartir mis descubrimientos; y cada vez que encuentro un poema que me emociona corro de mi sala particular a esa en la que se encuentran los amigos cómplices de lecturas. Con la diferencia de que no los asalto, sino que ellos vienen a mí cuando quieren, el blog está abierto 24 horas al día, 7 días a la semana. También cuelgo avisos de recitales, festivales, noticias de nuevas publicaciones, reseñas, entrevistas… Así que sí, en mi caso, han ido cambiando las motivaciones, o quizás, se han ido ampliando y mezclando.


CRISTINA MORANO

 - ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

te diré que para mí Internet es la herramienta más barata, por eso la uso. Cuando conocí a Concha García, era todavía el tiempo de viajar y ver a los amigos escritores, viajar juntos o separados, escribirnos y hacernos entrevistas que, al cabo de meses y meses, salían publicadas. Era muy importante el contacto, las reseñas, los editores: cenar con ellos, salir con ellos, compartir conferencias y mesas redondas.
Pero de pronto, todo eso cambió, llegó la crisis y mi empresa redujo sueldos y contratos; mi pareja y yo alquilamos una casa mayor y casi toodo el dinero se lo lleva el alquiler, así que me pasé a facebook; el ayuntamiento empezó a hacer recortes de gastos y los editores y los escritores amigos dejaron de venir a Murcia, así que no tuve más remedio que abrirme un blog...
Como ves, no es nada intelectual ni romántico...
Por otra parte yo nunca he tenido ningún tipo de pauta la hora de escribir, tengo cuadernos junto a la tele, otros junto al ordenaodr, incluso cuando estoy trabajando abro el word por si se me ocurre algo. Así que no sé cual es la diferencia, para mí no la hay desde luego... antes iba a la librería: me hojeaba cada libro, al menos las 10 primeras páginas, y así estaba al día, ahora miro internet.... Es lo mismo.




JOAQUIN PIQUERAS GARCÍA



- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

Es una experiencia sumamente gratificante, ya que llevas tu obra a un número desmesuradamente mayor de lectores que cuando publicas en papel, y además ese lector, que puede ser de cualquier país, y conservar si quiere su anonimicidad, tiene la oportunidad de opinar sobre ella y de ponerse en contacto contigo.
En mi caso concreto, las motivaciones originales no han cambiado, pero también es cierto que te renuevas cada día y aprovechas, además, las posibilidades que te brindan los avances informáticos en materia de blogs




JORGE SÁNCHEZ

- ¿Cómo resulta la experiencia poética de un Blog? ¿Empieza de una forma, se desarrolla, cambian las motivaciones...?

- En mi modesta opinión, la experiencia poética en un Blog es singular no sólo por la singularidad propia de cada experiencia, poética o no, sino sobre todo por las exigencias y restricciones del propio medio y la forma de producción, distribución y comunicación que conlleva. Es especialmente la relativa inmediatez entre acción creativa, comunicación-difusión y recepción la que le da un especificidad que no tiene, en general el trabajo poético clásico.

Estamos hablando, por supuesto, de Blogs de autores marginales en el campo literario. Los que no lo son pueden mantener su Blog como lugar de tránsito actualizándolo pocas veces al año. En este sentido, la blogosfera no es impermeable, en absoluto, al estado del campo literario y no debería magnificarse utópicamente. No obstante, para aquellos que tratan de conseguir ese reconocimiento que el establishment (instituciones, editoriales, críticos, etc.) no te da si no posees la malla de relaciones previa necesaria o tu trabajo no es aupado por alguna mano amiga desinteresada que al promocionar a alguien se promociona a sí mismo en el papel de "descubridor de talentos" o "mentor", la Blogosfera ofrece unas posibilidades de proyección que permiten sustraerse parcialmente al estado del campo.

Con todo, no creo que un Blog funcione de una manera muy diferente diferente a la de una obra literaria: empiezas con una serie de ideas, citas, imágenes, intenciones o propuestas y al cabo del tiempo se introducen nuevas variantes, modificaciones, cambios de registro, alteraciones retóricas y conceptuales, nuevas citas, fruto de la movilidad del contexto y de la interacción (los lectores primeros, aquellos con los que convives o a los que hablas de lo que escribes o, simplemente, aquellos que -más distantes- observas ahora desde el prisma del texto que vas armando y cuyas reacciones modifican la misma construcción que estás realizando).

En mi opinión el texto literario es un conjunto de estratos que no se componen nunca inmediata e instantáneamente. El texto literario publicado en un Blog se ajusta a este modelo salvo con un matiz: la velocidad, la aceleración. Entre la producción del texto, su publicación y la llegada de comentarios o reacciones pasa poco tiempo, muy poco. Hay una aceleración del proceso comunicativo (producción-distribución-recepción) y eso, en ocasiones hay veces que va en detrimento de la calidad poética (hay en algunos bloggeros una especie de adicción a producir poemas constantemente para recibir el aplauso de sus incondicionales) y otras no (cuando recibes las críticas antes y cuando todavía el producto está en gestación).

Así, en mi caso, empezó como una especie de cuaderno de notas y plataforma de proyección de lo ya escrito para luego ser un laboratorio de producción y ensayo de textos y géneros. También la misma estructura cambió e incluso los recursos retóricos, la organización de los materiales, etc.


 Con todo mi sentido agradecimiento por su tiempo  - sorry for my lapsus-   y sus pensamientos a los autores: Isabel Bono, Mario Crespo, José Angel Cilleruelo, Sonia Fides, David González, Manuel del Barrio, Ana Pérez Cañamares, Cristina Morano, Joaquin Piqueras garcía, Jorge Sánchez